Sopaipillas, el mejor cliché.

Es cierto, la lluvia tiene dos significados en las cocinas chilenas: Calzones rotos o sopaipillas. Es casi un cliché, comienza la lluvia y tanto las casas cómo las redes sociales se llenan de éstas delicias.

Evitarlo es casi imposible, aunque te anímes a hacerla una sóla vez por temporada. A mi me encantan chiquititas, con o sin pasar por chancha, y compartir la receta nunca está de más.

Preparación

  1. Mezcla dos tazas de harina común con dos cucharadas de manteca derretida y 2/3 de taza de zapallo previamente cocido y molido.
  2. Amaza 10 minutos hasta formar una masa blanda.
  3. Aplana la masa con ayuda de un uslero y cortalas con un molde redondo, o el que prefieras... yo usé de flor.
  4. Fríelas en abundante aceite caliente hasta que estén doraditas y dejalas reposar unos minutos en papel absorvente para quitar el exceso de aceite.

Cómelas dulces o saladas, con manjar o mostaza, calentitas son más ricas.

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