Ho Chi Minh´s Secret Garden

No hay que juzgar por las primeras impresiones fue lo primero que pensé al llegar a este maravilloso oasis en la azotea de un descuidado edificio de seis pisos dentro de la ciudad de Ho Chi Minh, ubicado en un pequeño callejón que llamaba a todo menos a sentarse a comer.

Ya de entrada era dudoso por lo que con algo de curiosidad y desconfianza subimos las escaleras por pisos oscuros y desordenados hasta encontrarnos, como bien dice su nombre, con esté jardín secreto donde sencillas mesas de madera color caramelo se mezclaban con el verde de las hojas de variadas plantas, con vibrantes colores de las tradicionales lámparas vietnamitas y por donde paseaban libres un par de pollos. Si, pollos, algo diferente, bonito.

Nos sentamos, abrí la carta y se me antojó todo. Desde los caracoles hasta las ensaladas de papaya verde, es que nada que diga Home cooked (cocinado en casa) puede no ser rico. Elegir fue algo un poco difícil por las llamativas fotos que hacían querer probar y pedirla entera, pero finalmente nos tentamos con unos rollitos primavera fritos, unas bolitas de cerdo en lemongrass y un cerdo con tofu en paila de greda. Todo riquísimo, nivel no quiero que se acabe.

La masa de los rollitos era delicisoa; delgada y crujiente, perfectamente frita sin exceso de aceite, el relleno sabroso y generoso. Una maravilla para comer con los dedos untados en salsa picante.

Las bolitas para mi fueron el hit, jugosas, contundentes y cocinadas a la parrilla en medio de palitos de lemongrass lo que le aportaba un sabor único. De esas deme mil.

Por su parte el chanchito con el tofu también tenían lo suyo con un poco de picante, eso sí los pedazos de cerdo tenían de todo; carne, grasa y piel. A mí no me importó porque estaba muy sabroso pero quizás no es a lo que estamos acostumbrados.

El postre fue otra grata sorpresa, una tortita blanca y densa con sabor a arroz glutinoso con coco, que de primeras no me encantó, pero luego no pude parar de comerla.

Para tomar y pasar el calor de esta caótica ciudad, unos refrescantes jugos de limón y lemongrass fueron el compañero ideal para este deleite. Deleite que costó VND $370.000, en chileno $11.000 CLP, a mi juicio muy barato si lo comparamos con Chile, algo más caro que una picada local, pero la calidad y el sabor superaba todo.

La atención es algo fría pero eficiente, algo muy normal que he visto por aquí. Pienso que la cruda guerra de Vietnam aún sigue latente y con justa razón, por lo que ya no lo tomo a lo personal.

Sin duda esté es uno de los buenos datos que me han dado en el último tiempo, de esos que me siento con el deber de compartir.
Gracias Ale, por el sabor concedido.

Dirección: Top Floor, 158 Pasteur, Bến Nghé, Hồ Chí Minh, Vietnam.
Teléfono:+84 90 687 01 02

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