Casa Amelie

Creo que hace al menos tres años que no iba a uno de mis lugares comunes para almorzar cuando trabajaba en el barrio El Golf. Es curioso. Trabajo. Barrio. Rutina. Lugares. Sabores. Cambio de trabajo. Barrio, rutina, lugares y sabores nuevos.

Antes de partir a mi viaje, fuimos a almorzar con mi hermano y quedamos encantados, sobre todo con su sandwich glorioso de mechada.

Me atrevo a decir que es uno de los más ricos que he probado! Con esa carne jugosa, especiada y deshilachada en medio de dos panes italianos, que estaban para comerse hasta el plato. ¿El secreto? la receta que Mónica, una de las dueñas, aprendió de la cocinera quién deleitaba a su familia con los más caseros sabores en los veranos de su infancia en el sur.

Las opciones más livianas no se quedan atrás en sabor, la ensalada de camarones que eligió mi hermano era contundente, fresca y deliciosa.

Al igual que el quiche de ají de gallina acompañado de ensalada.

Los postres son otra maravilla, y les recomiendo que dejen si o si un espacio para probar al menos uno de ellos… celestiales!
Como la torta de milhojas con manjar casero, delicada, mojadita y dulce pero no hostigosa.

o el Brownie de chocolate, de textura cremosa y sin nueces, ideal para quienes los frutos secos nos hacen heridas en la boca.

Para las/os amantes del ice tea tienen unos que no conocía de marca Steaz, que me gustaron. probé el de coco y es exquisito, una mezcla de agua de coco con te verde, muy refrescante si se toma bien helado.

En conclusión Casa Amelie, está más grande, más bonita y la comida, mucho más rica!!

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